Trabajos Originales

  • Demografía canina y felina en la Comuna de la Granja, Santiago, Chile.
DOI: 10.5354/0719-5273.1991.4648

Resumen

Para obtener información sobre la densidad, com­posición, estructura y dinámica de la población canina y antecedentes sobre la población felina de la comuna de La Granja, se realizó una encuesta en 793 viviendas, las que se seleccionaron aleatoria­mente mediante un muestreo sistemático con afija­ción proporcional para cada unidad vecinal.

En análisis de la población canina muestra una población joven con un promedio de edad de 3 años y 6 meses y una relación macho hembra de 2:1. En su relación con la población humana, se estableció una relación hombre/perro de 5,82: 1, con un pro­medio de 0,85 perros por vivienda.

Con respecto a la población felina se obtuvo un promedio de 0,38 gatos por vivienda con una rela­ción hombre/gato de 13:1.

Se concluye que el hombre ejerce un alto control sobre el tamaño y composición de la población canina, estableciéndose una estrecha relación entre la población humana y sus animales domésticos. Se verifica que las modificaciones en la estructura y composición de la población humana determinan cambios en las poblaciones animales con las cuales convive, adquiriendo éstas el perfil característico asociado al nuevo estatus económico y social del hombre.

Palabras claves: Demografía, población canina, población felina.

Abstract

In order to obtain information about density, composition, structure and dynamic of canine and feline population, a systematic and proportional random sampling survey, was condu­ced in 793 houses.

The analysis showed a young canine population with an average age of three years and six months and a 2:1 male/female relation. The relation of human/canine population was 5.82:1, with a canine/house average of 0.85. The feline population showed an animal house average of 0.38, with an huma/lfeline population relation of 13:1. Is concluded that there is a high control on the canine population, establishing a tight association among human population and domestic animals. It is shown that any change in structure and composition of human population, will produce a change in the animal population, acquiring the demographic characteristics, associated with therr owners economical and social level.

Key words: Demography, canine population, feline population. 

Abstract

Para obtener información sobre la densidad, com­posición, estructura y dinámica de la población canina y antecedentes sobre la población felina de la comuna de La Granja, se realizó una encuesta en 793 viviendas, las que se seleccionaron aleatoria­mente mediante un muestreo sistemático con afija­ción proporcional para cada unidad vecinal.

En análisis de la población canina muestra una población joven con un promedio de edad de 3 años y 6 meses y una relación macho hembra de 2:1. En su relación con la población humana, se estableció una relación hombre/perro de 5,82: 1, con un pro­medio de 0,85 perros por vivienda.

Con respecto a la población felina se obtuvo un promedio de 0,38 gatos por vivienda con una rela­ción hombre/gato de 13:1.

Se concluye que el hombre ejerce un alto control sobre el tamaño y composición de la población canina, estableciéndose una estrecha relación entre la población humana y sus animales domésticos. Se verifica que las modificaciones en la estructura y composición de la población humana determinan cambios en las poblaciones animales con las cuales convive, adquiriendo éstas el perfil característico asociado al nuevo estatus económico y social del hombre.

Palabras claves: Demografía, población canina, población felina.

Abstract

In order to obtain information about density, composition, structure and dynamic of canine and feline population, a systematic and proportional random sampling survey, was condu­ced in 793 houses.

The analysis showed a young canine population with an average age of three years and six months and a 2:1 male/female relation. The relation of human/canine population was 5.82:1, with a canine/house average of 0.85. The feline population showed an animal house average of 0.38, with an huma/lfeline population relation of 13:1. Is concluded that there is a high control on the canine population, establishing a tight association among human population and domestic animals. It is shown that any change in structure and composition of human population, will produce a change in the animal population, acquiring the demographic characteristics, associated with therr owners economical and social level.

Key words: Demography, canine population, feline population. 

Introducción

En la sociedad actual, el perro cumple un importan­te papel dentro del grupo familiar y su entorno, desempeñando múltiples actividades y funciones que han sido asignadas por el hombre.

Desde el punto de vista de la Salud Pública, la convivencia del hombre con el perro y también con el gato, trae consigo riesgos para la población hu­mana, debido al importante papel que desempeñan estos animales en la transmisión y diseminación de enfermedades que constituyen zoonosis (Acha y Szyfres, 1986; Venegas, 1981).

Por los antecedentes señalados se hace necesario conocer las características demográficas de la po­blación canina, tanto en su estado como en su diná­mica (Matus y col., 1974), ya que la manera más objetiva de concebir a una población, es considerar­la como una entidad que sufre cambios en el tiempo (Montes, 1966).

En virtud de lo anterior, el propósito general de la presente investigación es obtener antecedentes sobre la densidad, composición, estructura y diná­mica de la población canina de la comuna de La Granja, que permitan perfilar y priorizar acciones en los programas de control demográfico de la espe­cie y de las enfermedades zoonóticas, a fin de obtener así un óptimo aprovechamiento de los re­cursos disponibles, considerando que la población humana, canina y felina, guardan entre sí una rela­ción de mucho interés para quienes deben adminis­trar programas de salud del ambiente, sobre la base de cifras estadísticamente confiables. De esta ma­nera es posible elaborar una información básica, una estrategia y una organización de recursos más certera (Kaempffer y col., 1983; Núñez, 1981).

Material y método

La investigación se realizó en la comuna de La Granja, de la Región Metropolitana, ubicada en el sector sur-oriente de la provincia de Santiago. Po­see una superficie de 4 km cuadrados con 124.487 habitantes, con una densidad de 32.122 personas por km cuadrado (Secplac, 1989). Tiene 21.508 viviendas con 4,5 habitantes por vivienda y se sub­divide administrativamente en 17 Unidades Veci­nales.

Diseño Muestral.

La unidad de muestreo fue la vivienda, las que se seleccionaron abarcando la totalidad de las Unida­des Vecinales. El método de selección fue el de muestreo aleatorio sistemático (Kish, 1972) con afijación proporcional para cada Unidad Vecinal.

Se fijó un error de estimación respecto de la media no superior a 5%, con un nivel de confianza de 99%. Se consideró un margen probable de no respuestas de 15%.

Utilizando la fórmula propuesta por Cochran (1971), se estimó un tamaño mínimo de 707 vivien­das a encuestar. Este valor se incrementó a 813 al considerar el margen probable de no respuesta.

Resultados

La información obtenida en terreno corresponde a 793 viviendas, registrándose sólo un 2,8% de no respuesta, la que se procede a describir y analizar a continuación.

POBLACIÓN CANINA

1. Composición de la población canina y relaciones antropológicas

En las 793 viviendas empadronadas, la población canina encontrada fue de 674 individuos, entregan­do un promedio de 0,85 perros por vivienda. Te­niendo presente que la comuna de La Granja tiene 21.508 viviendas (Secplac, 1989), la población ca­nina comunal estaría compuesta por 18.282 indivi­duos.

Al analizar los datos se observa un predominio de viviendas con perro, las que alcanzan a 54,1 % del total, siendo un 45,9% las viviendas que no lo poseen. Un 33,9% del total de viviendas tienen 1 perro, y un 20,2% poseen dos o más ejemplares.

Por otra parte, la población humana encontrada en la muestra fue de 3.924 personas, estableciéndo­se así una razón hombre/perro de 5,82:1 en la comu­na de La Granja.

En cuanto al sexo, los datos obtenidos entregan una razón de masculinidad para la comuna de La Granja de 2,01:1, es decir, existirían alrededor de 2 perros machos por cada hembra ya que un 66,8% de la población canina está compuesta por machos. De igual forma, se estima un promedio de 0,57 perros machos por vivienda y de 0,28 para las hembras.

Al observar la distribución según edad, se puede determinar claramente, que existe una concentra­ción de individuos entre los 0 y 3 años, encontrán­dose en este segmento etario el 62,9% de la pobla­ción total (figura 1).

Figura 1. población canina según edad y sexo, comuna de La Granja, 1989.

La edad promedio en la muestra alcanzó a 3,5 años, es decir, 3 años 6 meses. Los datos obtenidos muestran que la población canina de ambos sexos tiende a concentrarse en los primeros años de edad (figura 1); siendo el grupo de edad más importante aquel que reúne a los animales menores de un año con un 22,9% del total de perros. En los machos representan un 22,5% y en las hembras un 23,7%.

Si se analiza la variable raza, existen un 73,3% de perros mestizos y un 25,7% de perros de raza; la relación perro mestizo/perro de raza resultó ser de 2,86:1. Dentro de los animales de raza predomina la pekinés, seguido muy de cerca por los pastores alemanes.

2.  Movimientos migratorios de la población canina: Inmigración y Emigración

La información recopilada permite estimar que un 60,4% del total de los perros nacen en la misma comuna de La Granja, un 14,8% nacen en un lugar desconocido por sus dueños, estimándose la tasa de inmigración en un 24,8%. Un porcentaje importan­te, 29,5%, de los perros que ingresa a la comuna de La Granja, proviene de sus comunas limítrofes.

Un 47,1 % de la población canina que emigra, lo hace dentro de la misma comuna, mientras que un 29,3% se dirige hacia otras comunas del Área Me­tropolitana y regiones del país y en un porcentaje importante de los casos, 23,6%, el amo desconoce el lugar de destino de su perro.

La tasa de emigración resultó ser de un 6,1 %, siendo la comuna de Puente Alto la que cobra mayor importancia en la recepción de estos perros emigrantes.

La tasa de migración neta calculada fue de un 18,7% y la tasa de migración bruta resultó ser de un 30,9%.

3. Fertilidad de la población canina

En base a los datos obtenidos se calculó el promedio de partos por hembra al año, resultando ser de 0,30 partos al año, lo que indicaría que habría, aproxi­madamente, 1 parto por cada 3 hembras en edad fértil.

El tamaño de camada al nacimiento alcanzó a 4,78 crías totales, con un promedio de 4,25 crías nacidas vivas y 0,53 crías nacidas muertas, por parto al año.

La tasa de natalidad bruta para la población cani­na fue de 34,7%, es decir, nacen 34,7 cachorros por cada 100 perros existentes en la población.

La tasa general de fertilidad resultó ser de 125,8%, lo que indica que nacen vivos 125,8 perros por cada 100 hembras en edad fértil. Puede obser­varse también la caída que sufre la tasa de fertilidad en hembras de edad avanzada (cuadro 1).

CUADRO 1 TASA DE FERTILIDAD SEGÚN EDAD DE LA HEMBRA CANINA, COMUNA DE LA GRANJA, 1989

Edad hembra (Años)

N° de hembras

N° crías nacidas vivas

Tasa específica de fertilidad por edad %

1

29

22

75,9

2

35

54

154,3

3

32

38

118,8

4

18

27

150,0

5

21

25

119,0

6

8

22

275,0

7

3

2

66,7

8

11

0

0,0

9

2

0

0,0

10 y +

19

17

89,5

desconocida

8

27

337,5

Total

186

234

125,8

Por último, la razón de muerte fetal encontrada fue de 0, 12, indicando que de 100 crías que nacen vivas hay 12 que nacen muertas.

4. Mortalidad de la población canina

La tasa bruta de mortalidad fue de un 16,5%, siendo más alta la mortalidad en los perros menores de 1 año, con un valor de un 53,9%, disminuyendo en la población adulta a valores de 3 a 8%, para aumentar a 13% en animales de 10 y más años de vida.

Según sexo, se pudo constatar una mayor morta­lidad en las hembras que en los machos, ya que las tasas específicas de mortalidad, entregan un valor de 23,7% para las hembras y sólo de un 12,9% en el caso de los machos. Aunque en ambos sexos coinci­de el hecho que en los menores de un año de edad se agrupan el mayor porcentaje de animales muertos, sobresale la gran mortalidad (81,1%) que afecta a este grupo en las hembras caninas.

Si se analiza la causa de muerte en la población canina por sexo, se observa que en las hembras predomina la petición de eutanasia por parte del propietario, siendo 2,6 veces más que en los ma­chos.

5. Antecedentes sanitarios de la población canina.

Con respecto a la vacunación antirrábica y según los antecedentes recopilados, se estima que alrededor de un 69% de la población canina estaba vacunada contra la rabia al momento de la encuesta.

En cuanto a la presencia de garrapatas en los perros de la comuna de La Granja, se puede afirmar que un 33,4% del total de viviendas tienen perros con garrapatas, observándose que a medida que aumenta el número de perros por vivienda, la tasa proporcional de viviendas con perros con garrapa­tas se incrementa.

POBLACIÓN FELINA

La población felina encontrada en las 793 viviendas fue de 300 animales, lo que arroja un promedio de 0,38 gatos por vivienda. Si se considera que la comuna de La Granja posee 21.508 viviendas (Sec­plac, 1989), se estima que la población felina co­munal estaría compuesta por 8.173 ejemplares. Se encuentra un predominio de viviendas sin gatos, alcanzando a un 73,6% del total y las viviendas que poseen uno o más ejemplares corresponden a un 26,4%.

Considerando que la población humana mues­treal fue de 3.924 personas y que la población felina de la muestra está compuesta por 300 ejemplares, se establece una razón hombre/gato igual a 13,1:1.

Si se analiza la población felina según sexo, se aprecia que existe un predominio del número de machos (61 %) sobre el número de hembras (39%), calculándose una razón de masculinidad de 1,56 gatos machos por cada hembra existente en la po­blación. De esta manera el promedio de gatos por vivienda según sexo resulta ser de 0,23 para los machos y de 0,15 para las hembras.

Al relacionar la población canina con la felina, se encuentra una razón perro/gato igual a 2,25:1, es decir, en la comuna de La Granja por cada 2,25 perros existe un gato, dejando en evidencia la supe­rioridad numérica de la población canina frente a la felina. Asimismo, al relacionar, mediante la Prueba de hipótesis de Independencia la existencia de pe­rros y gatos, el X2 es igual a 35,7 (p < 0,05), lo que revela una asociación entre la tenencia de estas poblaciones animales, con un coeficiente de contin­gencia igual a 0,65.

Discusión

Si se considera la variable presencia de perros en las viviendas encuestadas, la muestra obtenida revela un predominio de viviendas con perros, un 54,1 % del total, coincidiendo con el valor encontrado (52,3), por Sandoval (1983) en el área urbana de 18 comunas de la provincia de Ñuble. Valores inferio­res son encontrados en Lautaro por Toro (1982) de 46,9%, en Los Ángeles por González (1981) de 46,3%, en Chillán por Topp (1985) de 45,51%, y en Victoria por Toro (1982) de 45,1 %. Sin embar­go, la proporción de viviendas con perros encontra­das en La Granja resulta mucho mayor al 20,14% reportado por Villalobos (1987) en la comuna de Santiago.

La razón perro/vivienda igual a 0,85 para la comuna de La Granja, es mayor a las obtenidas para la comuna de Santiago por Villalobos (1987) de 0,25; para San Carlos, Nuble por Tohá (1981) de 0,38; para Valdivia por Hurtado (1981) de 0,50; para Los Ángeles por González (1981) de 0,57; para Chillán por Topp (1985) de 0,59 y a la estima­da por Montes (1966) para la ciudad de Santiago 0,62. Sin embargo, resulta mucho mayor el prome­dio obtenido por Cabello (1985), en el sector norte de la Región Metropolitana (2,88).

La razón hombre/perro obtenida en la presente investigación para la comuna de La Granja de 5,82:1, es similar a las encontradas para la misma comuna en 1966 por Montes (5,10:1) y en 1974 por Matus y col. (5,20:1). Asimismo, es inferior al promedio nacional estimado por el Ministerio de Salud (1984) que corresponde a 9:1. Valores se­mejantes a este promedio nacional son encontrados en Victoria por Toro (1982), Concepción urbano por Vargas, (1985), Valdivia por Hurtado (1981) y en Los Angeles por González (1981), los que oscilan entre 9,03:1 y 10,73:1. La razón más amplia es reportada por Villalobos (1987) para la comuna de Santiago (16,95:1).

En conjunto, todos los valores anteriormente citados indicarían que a un menor estándar de vida de los propietarios o, una mayor ruralidad de la zona, existiría un mayor número de perros por vi­vienda, tanto en el total de ellas, como en el número de perros por cada vivienda.

Al analizar la distribución de la población canina según la variable sexo, se observa que la relación macho/hembra alcanzada fue de 2,01:1 con un 66,8% de la población compuesta por machos. Este predominio del número de machos sobre el número de hembras, se ha encontrado en todos los estudios realizados en otras comunas y localidades del país.

Es así, como Cabello (1985), reporta un promedio de 5,47:1 para el sector norte de la Región Metropo­litana, encontrando una razón de masculinidad para la comuna de Conchalí igual a 15:1 y para la comu­na de Las Condes de 1,75:1; Tohá (1981), en San Carlos, Ñuble estima una relación de 5,4:1 con un 84,5% de machos. Relaciones macho/hembra no tan altas son encontradas en Valdivia por Hurtado (1981) de 3,35:1, en Los Ángeles por González (1981), de 2,9:1 y en San Bernardo por Kaempffer y col. (1983), de 2,6:1. Un promedio más modera­do del número de machos sobre el número de hem­bras es reportada en la comuna de Santiago por Villalobos (1987), de 1,47:1 con un 59,56% de machos y un 40,44% de hembras.

Matus y col. (1974), encuentran una razón de masculinidad igual a 5,69:1 para la comuna de La Granja y anteriormente, en el año 1966, Montes reporta una razón de masculinidad igual a 4,33:1 para la comuna en cuestión. De este modo, y tenien­do presente las consideraciones anteriores relacio­nadas a los cambios que ha sufrido la comuna, se podría decir que existe una tendencia a la disminu­ción de este índice.

En la figura 1 se observa un predominio numéri­co de los perros machos y que la pirámide presenta una base ancha y un vértice estrecho, indicando de esta manera que se trata de una población joven susceptible de crecer rápidamente, más aún, si se considera que la especie presenta partos múltiples. Lo que podría frenar este crecimiento, sería lo am­plio de la razón de masculinidad existente.

En relación a la fertilidad de la población canina, se obtuvo un promedio de 0,30 partos por hembra al año. Otros autores han determinado valores más altos en las distintas poblaciones estudiadas, entre ellos se encuentran Montes (1966), un promedio para el gran Santiago de 0,47 partos; Morales e Ibarra (1979), obtienen un promedio de partos por hembra al año igual a 0,93. En cambio, Villalobos (1987), para la comuna de Santiago encuentra un promedio de 0,23 partos por hembra al año.

Con relación a la presencia de garrapatas en la población canina, Villalobos (1987) reporta que un 0,31% de los perros encuestador de la comuna de Santiago tenían garrapatas visibles, lo que contrasta con los valores encontrados en el presente estudio, en donde se estimó que un 67,5% de los perros de la comuna de La Granja tienen garrapatas en algún momento del año.

La razón hombre-gato obtenida (13,1:1) es infe­rior a la reportada en Concepción urbano por Vagas (1985) de 16,35: 1, coincide con la estimada para Victoria por Toro (1982) de 13,46:1 y es supe­rior a las calculadas en la comuna de Santiago por Villalobos (1987) de 12,1:1, en Los Ángeles por González (1981) de 12,6:1, en San Carlos, Nuble por Tohá (1981) de 11,1:1 y en Lautaro por Toro (1982) de 8,37:1.

La razón perro-gato encontrada para la comuna de La Granja (2,25:1), indica el claro predominio numérico de la población canina sobre la felina. Valores inferiores son reportados por Toro (1982) para Lautaro y Victoria; por González (1981) para la ciudad de Los Ángeles y por Kaempffer y col., en 1983, para la localidad de San Bernardo. Difiere de esta tendencia, el estudio realizado en la comuna de Santiago por Villalobos (1987), en donde predomi­nan los gatos sobre los perros (0,73:1).

El análisis de los datos indicados anteriormente y su comparación en el tiempo con la misma comuna, y con localidades del país, permite concluir que las modificaciones en la estructura y composición de la población humana, originadas por cambios debidos al desarrollo de la sociedad y del hombre y/o por redistribuciones geográfico-administrativas, deter­minan cambios en las poblaciones animales que conviven con él, adquiriendo dichas poblaciones el perfil característico asociado al nuevo estatus eco­nómico y social del hombre.

Referencias

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Recibido el 12 de julio de 1991, aprobado el l° de octubre de 1991.